Mis manos ya no obedecen a mi cabeza: mi cabeza trabaja para mis manos.
Trabajo con fibras, esparto, cerámica y papel, explorando la luz y las sombras que atraviesan mis piezas: murales, lámparas y esculturas
Cada trabajo invita a la curiosidad, al asombro y al descubrimiento.
Es libertad, presencia y juego , un camino hacia experiencias que algún día se podrán caminar y habitar.